No es aventurado afirmar que las Compañías que no cuenten a corto o medio plazo con su propio Convenio Colectivo de Empresa se encontrarán en una situación de desventaja en relación con sus competidoras que sí lo tengan, más aún, cuando todo apunta hacia una próxima reforma laboral que limitará el carácter prioritario de este tipo de convenios respecto de otros de ámbito superior.

Como es sabido, tras la reforma operada en 2012 y buscando la flexibilidad interna de las empresas, el legislador laboral optó por dar prevalencia y a la norma convencional particular, frente a la que buscaba una solución de carácter general, fomentando, en definitiva, la aprobación de Convenios Colectivos propios de las compañías.

La posibilidad de que la normativa laboral más importante para una Empresa (el Convenio Colectivo) sea creada y negociada en el seno de cada Compañía y, además, esa norma sea de aplicación preferente a los convenios sectoriales de ámbito estatal, autonómico o provincial ha supuesto un avance fundamental en los mecanismos de flexibilización de las relaciones laborales con indudables efectos en la competitividad de las empresas en sus respectivos mercados.

En concreto, las ventajas de la regulación de las condiciones laborales de la propia empresa con un Convenio Colectivo particular, dentro de los límites legales, son patentes, pudiendo destacarse:

· La posibilidad de establecer una política retributiva propia, determinando salarios bases y complementos salariales, que puedan, por ejemplo, ir vinculados a los resultados de la empresa.

· El establecimiento de grupos profesionales propios y la posibilidad de movilidad funcional y polivalencia entre los empleados.

·  La regulación de la jornada: horarios, descansos y vacaciones, respetando la ley, pero que se adapten a realidad productiva de la empresa.

·  La creación de fórmulas de conciliación familiar, personal y laboral. El establecimiento de las posibilidades de teletrabajo en ciertos puestos de la empresa o, por ejemplo, la limitación de la concreción horaria de la reducción de jornada por guarda legal en cómputo diario.

·  La adaptación a la empresa de las modalidades de contratación y sus períodos de prueba.

· El establecimiento de unos mecanismos disciplinarios propios que estén adaptados a la realidad de la empresa.

· La implantación de sistemas de desarrollo profesional y carrera; con políticas formativas concretas para las necesidades de la empresa.

· La consignación de un período de vigencia del contrato que se controle en la propia empresa de acuerdo con sus previsiones, evitando las incertidumbres de la negociación sectorial.

Como puede apreciarse, las posibilidades son extensas. La ventaja principal del Convenio de Empresa es que el empresario y sus trabajadores van a poder articular la regulación de sus relaciones contractuales teniendo en cuenta su propia situación así como el carácter específico y particular de cada empresa, sin supeditar la regulación a lo que terceros ajenos a la misma decidan negociar o pactar; en ocasiones, con gran rigidez.

En este sentido, los Convenios Colectivos de empresa tienen prioridad aplicativa y no han de estar vinculados a los convenios concurrentes de ámbito superior, pudiendo, por tanto, con respeto del Estatuto de los Trabajadores y demás normativa legal, establecer una regulación propia para la empresa.

En definitiva, entendemos que cuando una empresa negocia y acuerda su propio convenio colectivo, deja de aplicar el sectorial y, por lo tanto, se adapta mejor a su propia cultura, prácticas laborales y características. La flexibilidad es clave para el futuro empresarial y el Convenio propio de empresa es una herramienta muy conveniente para regular con flexibilidad y consenso las relaciones labores de la empresa. No obstante, últimamente se están escuchando voces en el ámbito político que reclaman la supresión de la prevalencia de los Convenios de Empresa y la vuelta al escenario anterior a la reforma, reforzando nuevamente a los Convenios de ámbito superior.

ALCAZAR puede ayudarte a desarrollar tu propio Convenio de Empresa adaptado a las circunstancias de tu Compañía y a las exigencias de su sector de actividad, mejorando tu rentabilidad e, incluso, introduciendo elementos que propicien la paz social en el entorno de la Empresa. No dudes en consultarnos cómo es posible hacerlo factible y adelántate a las posibles reformas que puedan darse en un futuro próximo.

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